¿Qué es el Alzheimer?

 

La Enfermedad de Alzheimer (EA), fue descrita el año 1906 por Alois Alzheimer, y constituye, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de las principales causales de la demencia, síndrome –generalmente de naturaleza crónica o progresiva– caracterizado por el deterioro de la función cognitiva (capacidad para procesar el pensamiento), más allá de lo que podría considerarse una consecuencia del envejecimiento normal. La demencia afecta a la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio. La conciencia no se ve afectada. El deterioro de la función cognitiva suele ir acompañado, y en ocasiones es precedido, por el deterioro del control emocional, el comportamiento social o la motivación.

Doctor Alois Alzheimer

La demencia es causada por diversas enfermedades y lesiones que afectan al cerebro de forma primaria o secundaria, como la enfermedad de Alzheimer o los accidentes cerebrovasculares.

La demencia es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores en todo el mundo. Puede resultar abrumadora no solo para quienes la padecen, sino también para sus cuidadores y familiares. A menudo hay una falta de conciencia y comprensión de la demencia, lo que puede causar estigmatización y suponer un obstáculo para que las personas acudan a los oportunos servicios de diagnóstico y atención. El impacto de la demencia en los cuidadores, la familia y la sociedad puede ser de carácter físico, psicológico, social y económico.

Los factores de riesgo vascular (hipertensión arterial, dislipidemias, síncopes), también son importantes, según la Corporación Alzheimer. Otros son el sedentarismo, la baja escolaridad y la falta de actividades sociales. En personas de 60 años tiene una incidencia de 1 o 2%, pero sobre 85 años afecta a una de cada tres personas.

Comienza generalmente con fallas de la memoria reciente, pasando después por una etapa de deterioro cognitivo leve. Su duración varía entre cuatro a más de 15 años. El promedio de sobrevida es de ocho años.

Existen variantes de la EA: formas hereditarias o esporádicas; de comienzo precoz, incluso antes de los 50 años, y tardías, después de los 85; formas frontales, afasias progresivas, la atrofia cortical posterior (en que destacan los defectos visuales), formas mixtas (generalmente con patología vascular); y otras).