El deterioro cognitivo leve

  
En la práctica clínica con personas mayores, uno de los desafíos diagnósticos más complejos es determinar cuáles son los límites fisiológicos del envejecimiento normal, plantean investigadores del Centro UC CARE.

Es evidente que en el envejecimiento cerebral sin enfermedad aparente declinan ligeramente algunas capacidades cognitivas, sin embargo, cuando esta declinación cognitiva es demostrablemente más consistente, pero con escasa repercusión funcional, hablamos de Deterioro Cognitivo Leve (DCL). Este constructo clínico se considera patológico y ha sido interpretado como una etapa intermedia y de duración variable, entre el envejecimiento cognitivo normal y la demencia propiamente tal.

Este concepto de DCL  tiene ya casi 20 años de antigüedad  y ha logrado resistir numerosos debates y controversias en relación a su definición, epidemiología, fisiopatología, métodos diagnósticos y tratamiento.

Siguiendo el modelo de la enfermedad de Alzheimer (EA) se puede comprender mejor el continuum desde la normalidad a la demencia. Sabemos que existe una fase de la EA donde el individuo comienza a experimentar una gradual declinación de sus capacidades cognitivas como resultado de la acumulación de patología de EA, placas y ovillos, en el cerebro.

Tratándose de una enfermedad de evolución gradual y muy lentamente progresiva, constituye un gran desafío para los clínicos identificar los puntos de transición entre una etapa y otra, es decir, el momento de transición individual entre la fase asintomática y la fase de predemencia sintomática.

La importancia del DCL radica entonces en que constituye un estado pre demenciante, es decir, predictivo de conversión futura para un porcentaje significativo de individuos afectados.

Por otra parte, como no todos los DCL se deben a una eventual enfermedad de Alzheimer (EA), la identificación de subtipos clínicos será muy relevante para establecer las distintas orientaciones pronósticas y terapéuticas. Por definición, el DCL es considerado una entidad  heterogénea ya que puede ser causado por muchos problemas de salud y no exclusivamente por enfermedades neurodegenerativas y, de hecho, si se lograra identificar una causa tratable la persona con DCL podría mejorar.

En personas mayores de 60 años, la prevalencia del DCL fluctúa entre un 15 a 20% y la tasa de progresión a demencia varía entre 8 a 15% anual. Hay que saber que algunos individuos permanecerán estables y otros progresarán inevitablemente a demencia. Se ha señalado que hasta un 40% de los casos de DCL pueden revertir a rendimientos prácticamente normales, sin embargo, en una comunicación reciente se ha establecido que hasta un 65% de aquellos que han mejorado vuelven a progresar hacia demencia, sugiriendo como explicación marcadas fluctuaciones en las evaluaciones clínicas y neuropsicológicas, plantean los científicos del Centro UC CARE